¿ Quien no ha tenido alguna vez problemas para dormir a causa del ruido, Ruido de los vecinos, de los ares con terraza, de fiestas nocturnas, del estruendo de las motocicletas. Es habitual que el exceso de ruido nos impida dormir, lo que se traduce en menos horas de descanso y posiblemente, en cansancio y mal humor al día siguiente.

Un estudio danés publicó un artículo sobre el deterioro auditivo que puede ocasionar una pareja “roncadora”. Según dicho estudio, algunos ronquidos alcanzan un nivel de sonido de hasta 91 dB. Como referencia, se considera que todo ruido superior a 85 dB puede ser perjudicial para el oído, mientras que el nivel de tolerancia se establece en torno a los 65 dB. El exceso de ruido es molesto, impide el descanso y puede ser perjudicial para el oído. Pero, ¿qué ocurre si no podemos evitarlo?

Afortunadamente, existe una solución para evitar sus consecuencias:

Utilizar protectores auditivos. Los de mayor eficacia son los moldes a medida, fabricados en silicona blanda e hipoalergénica.

Atenúan los ruidos indeseables tales como ronquidos, ruido de tráfico o del vecindario. En cambio, sí podremos oír el timbre de la puerta o la alarma del despertador y mantendremos la ventilación del conducto auditivo, evitando la sensación de aislamiento.

Tienen una forma hueca en el centro del protector lo que hace que los toleremos más en el oído permitiendo un descanso duradero.

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